miércoles, 11 de febrero de 2015

Museografía

  Al ordenar las obras de una exhibición es importante darle a cada una el espacio apropiado: siempre es importante tener en cuenta no solo que cada obra requiere de cierta distancia para ser apreciada, sino también que la belleza  de cada obra  llega a perderse entre la del resto, por lo que necesitan que se respete su individualidad. Encerrar varias obras en un rincón aislado  no es funcional, y cabe la posibilidad de que algunas de eelas no puedan mirarse bien.





Algunos expositores exhiben su arte en ritmos uniformes, 







sin embargo, prefiero composiciones equilibradas, pero menos simétricas; tanto orden llega a distraer al público que lo involuntariamente lo relaciona con una producción seriada.